jueves, agosto 24, 2006

Siempre que salgo de la consulta, y camino pal metro, miro a mi vecina...es inevitable no mirar, su dormitorio da a la calle.
He visto muchas en los cinco segundos que me toma pasar por fuera de su ventana.Una vez, por ejemplo, vi mucha gente en el living, parecían preocupados y casi ni hablaban (el living y su dormitorio son las dos unicas habitaciones que dan a la calle), y me sobresalté.Pensé que podía estar enferma, me preocupé.Ya se que es raro, no me ha visto-es creo-y yo tampoco la conozco mucho como para conmoverme por lo que le pase, pero ese día me preocupé.
Otras veces paso y ella está tendida en su cama viendo alguna telenovela, supongo.Come con una bandeja en la pieza, parece que vive sola.
Encima de su cómoda he logrado ver varias cosas: unas cajitas de adorno, un espejo y muchas fotos...¿serán sus hijos, nietos?.Es devota del Padre Hurtado, tal vez es a él a quien le pide, en quien se refugia en los momentos de profunda soledad.Eso es algo que yo no hago, no podría.
Me pregunto si ella, mi vecina, estará contenta con la vida que tiene.A veces me pregunto por que me causa tanta inquietud no verla en su cama o en la ventana.Algo me pasa con ella.¿Será que tal vez ella es como yo?
Delirio escrito por kany a las10:20:00 p. m.
7 Comments:
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Publicar un comentarioAt sábado, agosto 26, 2006, Carolina.Mosso
A mí me pasa algo similar, pero con la gente en la micro. Veo sus caras e imagino qué están pensando: el viejito de adelante, en la pensión que tiene que ir a cobrar; la señora parada, en que ningún escolar le da el asiento... la pareja del fondo, en lo felices que son en ese minuto.
Ridícula forma de entretener el trayecto, maybe. Pero es sin duda un ejercicio humanizante.
Saludos,
C.

