lunes, mayo 29, 2006

Parece que el problema no se reduce sólo a que el mensaje, o mejor dicho la idea, no puede bajar desde mi cabeza, para pasar por el corazón y así seguir el rumbo lógico, el curso de acción, que implica ocupar el cuerpo, o parte de él para ejecutarla. El problema es otro, el problema es lo que pienso, vale decir, el contenido de mi pensamiento. Algunos lo llaman ideología, cosmovisión, otros lo llaman ideal, expectativa, fantasía, o en el peor de los casos…paja mental.
Tendré que pensar en como dejar de pensar cosas que pienso.

